Diario

¿Hola?

¿Me oyen?, ¿me escuchan?, ¿me sienteeeeeen? ¡Qué grande es Thalia! Creo que ese vídeo pasará a los anales de la historia, yo no me canso de verlo y es tan aplicable a situaciones cotidianas de la vida…

¿Qué tal estáis? Hacía mucho que no me enfrentaba a una página en blanco, que no os escribía mis pensamientos y sentimientos y esas cosas que tanto nos gustan. Pues la verdad que todavía ando decidiendo que hacer con mi vida, como dice una amiga mía: no sabes si tirarte a las vías o al taquillero ¿no?. Pues en esas ando, que no sé que hacer.

El 2018 ha sido instensito de narices, ha venido cargado de cosas buenas pero he terminado agotada. Desde la promoción del libro, pasando por la OPE a adecentar mi casa este verano. Ya no tengo una casa rosa y verde sino que me he pasado al gris perla y al blanco. Ahí, coherencia máxima, que ya me he hecho mayor.

El otro día hablando con un bermeano barbudo, me preguntaba que si estaba escribiendo y le dije que hacía meses que no escribía una frase, su contestación me hizo pensar: yo apostaba todo por ti.

No sé en qué modalidad volveré a escribir, si seguiré con el blog o me limitaré a daros la coña con mis paranoias y mis anécdotas que ya sabéis que de eso no me faltan. No tengo la más remota idea, hasta el momento solo os puedo decir que tenía ganas de escribiros y aquí me encuentro.

Tengo ahora mismo una tesitura muy agradable en mi vida y es que vivo con obreros pegados a mi espíritu que contaminan mi existencia de mala manera. Por el día la reforma del piso que está debajo de mi, por la noche las obras el metro y mientras trabajo, la calle del centro de salud, la están acicalando también. Y yo ya no puedo más. Anoche creí que iba a gritar a los obreros a ver si no podían trabajar un poco más en silencio pero luego me di cuenta que era absurdo asi que me volví a colocar los auriculares y me metí a la cama. Es una de las formas que tengo de mitigar el ruido.

Gracias a esto he redescubierto la radio nocturna. Me acuerdo cuando era adolescente que escuchaba “Hablar por hablar” en la Ser, esos días en los que no tenías prisa por irte a dormir y tampoco para levantarte, donde tu mayor preocupación era sobrevivir a los dramas propios de la edad. Bueno, pues hora en programa en cuestión, se llama “El Faro” y lo sigue presentando Mara Torres. Han cambiado el formato del programa, pero creo que ahora es más interesante, aunque ha perdido esa pequeña esencia de personas que se agolpaban en las líneas para contar sus historias, algunas surrealistas por cierto.

Así que eso os cuento, que el insomnio impuesto me ha llevado a la reflexión y la reflexión a volver a escribiros.

Echo de menos el blog y vuestros comentarios, para qué mentir.

Espero pasarme pronto por aquí, esto solo es un aperitivo.

Besitos.

1 comentario en “¿Hola?”

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